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La Dieta sana del Supermercado.

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Alimentos del super.

Ciertamente como hemos abordado en ocasiones anteriores, la dieta de hoy día está muy vinculada a la vida laboral y a la falta de tiempo.

Los pollos de mercadona
El pollo asado y envasado.

Los alimentos que tomamos hoy día están diseñados para poder enviarse desde su lugar de manufacturación y poder almacenarlos con un tiempo de vida para venderlos en los momentos en los que interesa. Estamos perdiendo frescura y naturalidad en nuestra dieta a pasos agigantados.

El plástico en tu dieta.

La mayor parte de los alimentos que hoy día adquirimos para el yantar diario requieren de una gran cantidad de plástico; elemento éste que forma parte del capital de venta del producto final. Parte del negocio de la alimentación consiste en que te lleves a casa el envase. De hecho hay productos que el protagonista es el envase, como los cubos de cartón que esconden juguetes inútiles para niños, fascículos coleccionables, o regalos.

La dieta de pescado
Pescado congelado, inevitable o no?

El impacto medioambiental

quesos en mercadona dieta
Los quesos en un supermercado

Las grandes superficies aparentan haber adoptado una política de gestión de residuos en el uso de la tradicional bolsa de la compra; dejando en la conciencia del consumidor la opción de seguir usando este producto. Necesario para transportar los productos comprados en su empresa. Pero lo cierto es que los productos que nos venden contienen aún una gran cantidad de plástico, en teoría por nuestro bien. Nuestra dieta es de plástico.

Parte del negocio es el plástico.

Las grandes superficies trabajan con el método Partner fijo. Es decir, tienen un proveedor de productos al que le obligan a fijar el precio del producto durante un número de años concreto; que se puede extender hasta diez años. Con esto se aseguran que los incrementos en los costes de producción que sufra el ganadero; el agrícola o el químico, no afecte al precio del producto; aunque sí lo repercuten al consumidor final.

La normativa obliga al envasado
Antes te picaban la carne al momento.

Parte de estas obligaciones al partner son los envasados; que deben responder a la línea comercial del hipermercado, y a las exigencias de mantenimiento en el mostrador de punto de venta. El plástico entra en este momento como parte del producto. Ya no hablamos de la inevitable botella de pet; que evidentemente usaremos sin remedio para llevar agua todo el día con nosotros. Hablamos de los bandejeros de carne pescado y verduras que nos encontramos; con el fin de ofrecer los productos en una atmósfera protectora ( supuestamente ).

El cambio de paradigma del consumidor.

Nos han prescrito desde estas empresas de distribución de alimentos, que para mejorar el servicio y reducir el tiempo de espera podemos adquirir la misma carne al corte que en los mostradores atendidos; si compramos esas bandejas preparadas con los despieces más habituales de cada especialidad.

De hecho es cierto, nos ahorra tiempo, pero no dinero. El precio es algo superior, ademas de impedirnos elegir la pieza exacta y su peso. Tenemos que elegir entre las bandejas que ya han envasado ellos previamente, diseñadas de modo atractivo; e iluminadas de modo que nos resulten tan atractivas o mas que un pescuño de carne recién cortada.

Los consumidores concienciados huyen.

Hoy día resurgen entre una grieta de mercado los consumidores concienciados, incluso están creandose asociaciones que crean sus propios huertos urbanos con el fin de proveerse de sus productos naturales. La venta de granel también ha vuelto a los supermercados debido a la influencia de la competencia del barrio. El frutero.

Mercadona dieta
Carnicerias sin mano de obra local.

Durante un tiempo una frutería podía convivir con un supermercado al lado; pues la fruta la vendían envasada. Hay consumidores que prefieren las manzanas en bandeja y otros elegirlas. Pero cambiaron su política de venta; volviendo los super al granel y la báscula; provocando que la simbiosis creada con las fruterías se fuera al traste.

Los productos sin duda evolucionan con el tiempo; adaptados a los cambios sociales y las necesidades del ciudadano. Tal vez deberíamos controlar nuestras necesidades para cambiar las cosas. Tener tiempo para ir al mercado tradicional, y dejar de usar el móvil tantas horas al día para luego quejarnos de que no tenemos tiempo para nada.

 

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