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Inevitable mencionar la barbarie que se ha producido en la Ciudad de Barcelona.

Creo que no se puede dar la espalda a una verdad mordiente y desgarradora que nos hace respirar vapor de sangre y lágrimas, de odio y de rabia. Pero esto no puede ser un post que represente el sentimiento de los que han sufrido únicamente, ha de ser un post crítico en los aspectos que parece que nadie quiere ahondar. La crueldad en estos acontecimientos a veces no es el único mal que reciben las víctimas, sino la sierra dentada de los medios de información que no para , devorando la madera que mantiene la sociedad con el único fin de publicar a cada minuto un dato nuevo, justificándose con el paño de la democracia.

Verdad confusa
Primeras noticias siempre confusas

A la vuelta de los días, aquellos primeros comunicados de las autoridades y filtrados por la prensa, quedan en evidencia, pues parece mentira que olviden que estamos en nivel de alerta 4 desde 2015.

 

 

Verdad o mentira.

No se puede indicar al lector ni al televidente que ha habido un "atropello" en Barcelona, cuando los antecedentes son de perfil de atentado, aunque sea demasiado adelantar, es más eficaz. Es más, a pesar de mis creencias más libertarias, soy de la opinión de que ante un acontecimiento de esta magnitud y ante la duda, las autoridades deberían demostrar más madurez y más empaque, decretando el nivel de alerta 5, y al tiempo, cancelar toda notificación sobre víctimas, circunstancias datos y otras pistas que lo único que hacen es entorpecer la investigación.

Revisando los noticieros de estos días, observando las ruedas de prensa de los diversos mandatarios tanto  a nivel estatal como de la comunidad autónoma de Cataluña me daba la sensación de que se comportaban como autoridades novatas, sin caché, y con una mentalidad local, no global. Comprendo también y quiero dejarlo claro, que estar a la altura de un atentado como éste no es cosa fácil, pero hay una serie de cosas que son de libro. De academia del sentido común.

Verdad
Captura de la sexta Tv, Hablando de guerra.

No quiero defender en ningún caso la manida teoría de la Falsa Bandera, ni mucho menos, pero no se pueden caer en errores de informar en los medios sobre si en la furgoneta iba o no documentación de los presuntos autores de los hechos, ni estar difundiendo los nombres y apellidos de aquellos supuestos colaboradores huídos, ya que a mi parecer lo único que se genera entre la población un odio a todo aquel extranjero que se relacione socialmente por su aspecto u origen con los presuntos autores.

Exceso de verdad

De nada sirve publicar el nombre y los apellidos de los fugados, con que lo sepa la policía creo que sobra. Por no mencionar que es muy extraño que un terrorista que va a cometer una barbarie de este tipo lleve hasta el último momento el NIE o el pasaporte encima. Comprendo que lo lleven cuando van a alquilar el vehículo, pero una vez hecho, el documento, lo puedes tirar en cualquier contenedor, para evitar ser identificado, verdad?. El comportamiento de las autoridades además hablando en Catalán, lengua que en España solo habla el 1% de la población, parece un acto de autobombo nacionalista aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. Si como televidente te quedaste con las ganas de escuchar de su propia voz al señor presidente de la Generalitat dando las oportunas explicaciones, perteneces al otro 99% como yo que nos hacemos un lío con esto de las lenguas intracomunitarias.

Terrorismo Europeo

Recuerdo que en los años 90 cuando el Sinn Fein ofrecía declaraciones o el Gobierno Irlandes daba la réplica, no hablaban en Galeico, ni en ninguna lengua local infumable, sino en inglés, de modo que la población en general pudiera ser partícipe de viva voz del sentimiento expresado por sus dirigentes, no el acento robótico de un traductor. Y repito, yo soy un defensor de la identidad de los pueblos, y de su respeto, pero hay ocasiones en las que esto hay dejarlo a un lado.

Verdad
Madrid con Barcelona y sus víctimas

Creo que un toque de queda, un cierre de vías y vigilancia de edificios públicos y menos bombo político hubiera sido más eficaz, pero la madurez de nuestra democracia deja mucho que desear aún. La democracia en el mundo es un parche entre las antiguas monarquias totalitarias y el nuevo orden mundial, que nos caerá encima como un antídoto del terrorismo que nos venden como cotidiano, a modo de virus Ébola.