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Mala comida mala vida.

Durante la época veraniega con la comida nos acordamos de lo que deberíamos haber hecho unos meses antes, pues lucimos más nuestro cuerpo, y nos preocupa mas nuestra imagen social, sea en vacaciones o en el trabajo o el ocio. Las dietas Hipocalóricas suelen ser las más recurridas aunque como todas, sólo funcionan si de verdad no nos queremos engañar.

De antemano quiero recordar que la alimentación sana y el ejercicio moderado y continuado son las mejores costumbres que podemos adoptar, junto con el seguimiento de un doctor facultativo, y este post no es un dictado de como hacer dieta, sino que quiere reflejar las que existen en la actualidad.

Mala dieta trabajando
Trabajadores comiendo en el suelo. Malos hábitos

La Dieta hipocalorica es todo regímen alimenticio que balancea las calorías consumidas teniendo en cuenta el consumo real diario de éstas por nuestro cuerpo en el esfuerzo real del trabajo, y las actividades en general. Por lo tanto, es muy importante conocer el estilo de vida del paciente, sus hábitos, su trabajo, si es sedentario o más activo, y como se desplaza diariamente. De esta manera podremos equilibrar mejor el consumo de calorías con su demanda diaria de energía. No olvidemos que el cuerpo humano es "como una máquina"; que funciona en base al combustible y desarrolla un trabajo en función del mismo.

Como toda máquina, la energía necesaria viene determinada por la fórmula simplificada siguiente:

E=T x t, donde E: Energía necesaria , para desarrollar T: un trabajo, en t: un tiempo determinado.  

Si nosotros no balanceamos esto correctamente, y por ejemplo, ponemos demasiado combustible para el trabajo de un día, se almacenará en nuestro cuerpo en forma de grasa. Es como reserva a consumir en mas "t" tiempo. El cuerpo humano es cíclico, y cada día hace "reset", de modo que si alteramos una parte de la ecuación, la otra se modifica. Es decir, si ponemos más comida de la necesaria, estos nos durarán más tiempo ( grasa).  Y por el contrario, si nos alimentamos poco, no conseguiremos estar todo el "t" tiempo necesario para cumplir con nuestra jornada al cien x cien.

Esto parece una obviedad pero como tantas cosas rutinarias las olvidamos con facilidad. Un ejemplo claro es la obesidad producida por la diabetes tipo II que a su vez, incrementa la glucosa en sangre, ya que la grasa acumulada impide a la insulina natural nivelar en sangre la cantidad, creando un ciclo retroalimentado que hay que atajar cambiando de estilo de vida y de hábitos alimenticios.

Efecto rebote.

Estas dietas, si no están acompañadas de los complementos mentales adecuados pueden acarrear el llamado efecto rebote.

Evidente es que la mejor dieta empieza en nuestra cabeza, en nuestra conciencia. La cabeza es la reguladora central de nuestro organismo, y tanto consciente como inconscientemente nos hace más equilibrados; siempre que no suframos depresiones, estress o afecciones psicológicas. Esto ultimo es muy importante pues ya lo decían los griegos, " mens sana y corpore sano". El efecto rebote por tanto se produce cuando nosotros dejamos de controlar todos los aspectos de la dieta, la mentalidad, el esfuerzo, la disciplina y la ingesta justa.

comida infantil
Los hábitos sanos deben enseñarse desde la Infancia

La vida de hoy día nos impide en cierto modo a comer sano; pues dedicamos poco tiempo a seleccionar los alimentos y a cocinarlos correctamente. Parece que es más importante a corto plazo cumplir con nuestro jefe que con nuestro cuerpo. Sin darnos cuenta que este ultimo nos debe acompañar toda nuestra vida; y debe estar perfecto para poder cuidar a los nuestros, y el jefe es algo pasajero. El prescindirá de nosotros cuando nuestra salud falle. No creo que haya que decir nada más sobre lo que compensa en la vida o no compensa; pero cada uno que valore sus principios.

Enlace curioso del día: Ingenieros chinos....

Ante todo indicar que los asuntos de salud deben ser supervisados por un médico o doctor facultativo y que no deben tomarse como dogma los consejos u opiniones que aquí se vierten, ni creo que debamos hacerlo en ninguna web, ya que la Salud es lo mas importante que nos atañe y cada uno de nosotros somos diferentes a los demás.

Glucómetro común para seguimiento del diabético.
La diabetes, en el siglo XX y el actual XXI es de las enfermedades que más se han extendido por el Mundo. Esto ha sido debido en parte a los cambios sociales y costumbres que han modificado nuestra alimentación, nuestro ritmo de vida y por tanto nuestra salud.

Por definición, La diabetes es una enfermedad crónica e "irreversible" del metabolismo en la que se produce un exceso de glucosa o azúcar en  sangre y en orina y es debida a una disminución de la secreción de la hormona insulina o a la baja calidad de la misma. Ya tenemos unas pistas para nuestro asunto. CRONICA e IRREVERSIBLE... vaya!. Y además según la OMS es la séptima causa clínica de mortalidad del mundo. De aquí podríamos sacar muchas conclusiones pero vamos a destacar algunas por su trascendencia social:

"Parece una enfermedad diseñada"

Las industrias farmacéuticas son eso, industrias. Industrias que consumen muchos recursos naturales, energéticos, humanos y económicos. Empresas que deben presentar ejercicios a sus accionistas y por lo tanto deben ser rentables. En sus declaraciones de relaciones con la sociedad podemos leer que su fin social es el de la investigación y desarrollo de medios que sean útiles para la Humanidad, y su compromiso es la mejora continua para aportar a la sociedad que la sostiene una sostenibilidad de la salud. También suelen indicar su compromiso con el cuidado del medio ambiente y su intención de minimizar el impacto en el mismo. Nobleza obliga.

Pero no cabe duda de que una enfermedad crónica e irreversible a nivel mundial es la mejor de las maneras para asegurarse beneficios a medio y corto plazo. Las enfermedades que matan rápido, o las que se mitigan de manera eficaz no cubren los objetivos de las multinacionales de las drogas legales.  La medicina paliativa por tanto es más rentable.

Diabetes tipo II

El diabético Tipo II ( 2) es aquel que, aunque puede tener una determinada propensión a padecerla genéticamente, no la padece hasta que supuestamente por sus hábitos alimentarios o por cuestiones de costumbres adquiridas hace que la enfermedad debute en su organismo en un momento determinado de su vida, más cerca de la media edad, entre los 30 y 50 años.

Es debido a que o bien, el sujeto ha consumido su capacidad de generar la hormona insulina ( que es finita) antes de tiempo por la ingesta excesiva de glucosas, o bien esta hormona no es de la calidad y capacidad suficiente como para compensar el azúcar en sangre.

Aquí entran las farmacéuticas con sus hipoglucemiantes, sus diureticos y demás pastillas, así como la insulina sistetizada, que hacen que el diabetico tenga una mejor calidad de vida, y consiga regular sus niveles y su peso. Evidentemente para que todo esto fluya debe intervenir un prescriptor serio e influyente: El Gobierno.

"Lo privado empapa lo Público"

Los servicios de salud pública son el embudo de ventas de éstas operaciones. Es más rentable hacer que los pacientes tomen estas medicaciones a que sigan una dieta sana, basada en desintoxicar el organismo, y el ejercicio como método de perder peso. Los visitadores "médicos" mal llamados así por la prole entran y salen una y otra vez de las consultas en los centros de salud públicos para prescribir a los médicos lo que deben de recetar a sus pacientes. Se crea por tanto una comnivencia entre los gestores públicos y las empresas de capital privado. Los medicos por supuesto tambien presciben salud básica y hábitos saludables, como el ejercicio y una dieta baja en hidratos de carbono y azúcar. Pero ellos saben que el paciente no es totalmente dirigente con eso, y por "conciencia" les meten esas pastillas por el buche.

"El impacto economico"

Una caja de pastillas tipo " EFFICIb" uno de los tratamientos más extendidos en el mundo, como hipoglucemiante oral, cuesta 67 €, y el paciente con la tarjeta sanitaria española paga unos 2€. El resto lo paga la caja de la seguridad social. Es una manera más de desviar dinero público a las arcas privadas con un fin de "compromiso social" y ayuda a la humanidad. Toda enfermedad es deseable que no exista, pero el fin no justifica los medios. No se puede mantener el mal a largo plazo simplemente por que hay que seguir vendiendo misiles.