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La propuesta de Vox

Juicios a pandillas

En este país de desilusiones y enfrentamientos provocados por las fuerzas políticas se están generando fuerzas política cuyas armas son revolver en las diferencias naturales o históricas del pueblo. En el fondo es lo de siempre, destacar de los demás para ensacar los miles de votos que en cada concurrencia a las Urnas se pierden por la falta de convencimiento de las ideas de siempre.

Ideas peligrosas.

Algunos individuos están a favor de las armas.

En esta dinámica de prometer estupideces por parte de los partidos de nueva formación, la más llamativa de todas es la de permitir portar armas de fuego a los ciudadanos. Países en los que tradicionalmente esto es una práctica habitual se ha demostrado que no sirve para reducir el índice de delincuencia sino más bien todo lo contrario.

Su propia idea les hace estúpidos.

Quizás nadie haya caído en la cuenta entre este grupo de reaccionarios racistas y xenófobos están cavando su propia tumba. Tal como hacen en el resto de sus propuestas sin base económica ni financiera; el reparto de armas o la posibilidad de adquirirlas de manera regulada no deja de ser un brindis al sol. La política de hacer anuncios populistas les está dando muy buenos resultados entre la población que no vota por asco a la clase gobernante.

No queremos una Venezuela en España.

Policias en Venezuela

Estos partidos de ultraderecha que están respaldados por las fuerzas mundiales del capital, o por grupos radicales de oriente medio quieren teñir de roba casas a los partidos de izquierda republicanos aludiendo a lo que pasa en Venezuela, o Bolivia; sin darse cuenta de que están fomentando prácticas de los países que ellos mismos odian.

Las bandas pandilleras en España lo esperan

Bandas como los Ñetas, y demás bandas organizadas no suelen tener problemas para conseguir armas; pero si además les facilitamos la compra de armas, esto se va a convertir en la balacera del siglo.

¿Armas para combatir la xenofobia?

La democracia es como un animal salvaje. Si lo adiestramos podemos conseguir que su fuerza nos facilite el trabajo, como antaño el hombre hizo con las bestias. Pero también puede que estemos creando monstruos que fagociten la poca libertad que hemos conseguido. Ojo con las estupideces que se prometen y recuerden que sus hijos van al instituto, a la universidad, a conciertos en los que son muy vulnerables. No votemos etiquetas absurdas de gente que además su carrera profesional dista mucho de ser brillante.